viernes, septiembre 29, 2006

La Catedral


Sin esperártelo ni preeverlo, porque caminábamos por una calle estrecha y tu hablabas sin parar, así se abrió frente a nosotros La Catedral de La Habana. Enmudeciste, si, no recuerdas?, unos músicos inundaban la plaza con algún bolero que ya olvidé ... Mira, de pronto el mundo nos pareció tan grande y La Catedral ante nosotros con esa calma ...

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